En Centro RIE sabemos que dar el primer paso hacia la integración escolar puede generar muchas dudas. La admisión presencial es el camino más completo para iniciar el proceso de integración educativa de tu hijo o hija: nos permite conocer a la familia en profundidad, evaluar las necesidades del niño o la niña en su contexto real y diseñar un plan de acompañamiento verdaderamente personalizado. No es un trámite: es el inicio de una relación de trabajo conjunto entre el equipo de RIE, la familia y la escuela.
El encuentro presencial nos da información que ningún formulario puede capturar. Observamos cómo interactúa el niño o la niña, escuchamos a quienes lo conocen mejor —vos, como mamá, papá o familiar a cargo— y ponemos en juego la mirada clínica y pedagógica de nuestro equipo interdisciplinario. Todo eso se traduce en decisiones más acertadas desde el primer día.
El proceso paso a paso
- Primer contacto por WhatsApp. El proceso arranca con un mensaje o llamada por WhatsApp al +54 11-5313-3465. En esa primera comunicación te contamos brevemente cómo trabajamos, respondemos tus preguntas iniciales y coordinamos el día y la hora de la reunión de admisión. No necesitás derivación médica ni documentación previa para este primer contacto.
- Reunión inicial con la familia. La familia se reúne con una profesional del equipo de RIE en nuestra sede de Pueyrredón 552, Ramos Mejía. Este encuentro dura aproximadamente una hora. El objetivo es escuchar la historia del niño o la niña: su trayectoria escolar, los apoyos que ya recibió, las dificultades actuales y los recursos con los que cuenta. También hablamos de las expectativas de la familia y de lo que la escuela está requiriendo. Es un espacio de escucha genuina, sin juicios.
- Evaluación del niño o la niña con nuestro equipo. A partir de lo relevado en la reunión familiar, coordinamos una o más sesiones de evaluación con el niño o la niña. Según el perfil, pueden participar psicopedagogas, acompañantes terapéuticos o terapeutas especialistas. La evaluación combina instrumentos clínicos estandarizados con observación en juego libre y situaciones de aprendizaje, para obtener un panorama integral de las fortalezas y los desafíos del niño o la niña.
- Diseño del plan de acompañamiento. Con toda la información recogida, el equipo se reúne internamente para armar el plan. Definimos qué profesionales van a intervenir, con qué frecuencia, cuál va a ser el vínculo con la escuela y cuáles son los objetivos de corto y mediano plazo. Le presentamos el plan a la familia en un nuevo encuentro, donde pueden hacerse todas las preguntas y ajustes necesarios antes de comenzar.
Ventajas de la modalidad presencial
La presencialidad no es una formalidad: es una ventaja clínica y pedagógica concreta. Cuando el equipo conoce al niño o la niña en persona desde el inicio, la calidad del acompañamiento es significativamente mayor. Estas son algunas de las ventajas más importantes:
- Contacto directo con el niño o la niña. Podemos observar conductas, formas de comunicación y estrategias de resolución de problemas que no son visibles en una videollamada ni describles con palabras. Esa información es fundamental para un diagnóstico funcional preciso.
- Vinculación inmediata con el equipo. La familia conoce en persona a las profesionales que van a acompañar a su hijo o hija. Ese vínculo de confianza se construye de forma mucho más rápida y sólida en el encuentro cara a cara, y es la base de todo el trabajo posterior.
- Evaluación clínica completa. Los instrumentos de evaluación psicopedagógica más válidos requieren administración presencial. La modalidad presencial nos permite aplicar evaluaciones estandarizadas con mayor rigor y obtener conclusiones más confiables para orientar el plan.
- Acompañamiento en el contexto escolar real. Una vez iniciado el proceso, el acompañante terapéutico o la maestra integradora trabaja en la escuela, junto al niño o la niña. La admisión presencial prepara ese trabajo desde el primer día: ya sabemos quién es el niño, cómo responde y qué necesita en el aula.
¿Quiénes pueden acceder?
La admisión presencial está abierta a todas las familias cuyos hijos e hijas estén transitando dificultades en su inclusión escolar, independientemente del diagnóstico o de la etapa educativa. Trabajamos con niños y niñas de nivel inicial, primario y secundario. Atendemos diagnósticos como Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), discapacidad intelectual, trastornos del lenguaje, dificultades de aprendizaje y otras condiciones que requieran apoyo para la inclusión. Si todavía no tenés diagnóstico o estás en proceso de evaluación diagnóstica, también podés iniciar la admisión: nuestro equipo puede orientarte en ese recorrido.
No es necesario contar con Certificado Único de Discapacidad (CUD) para iniciar la admisión, aunque en algunos casos puede facilitar el acceso a coberturas. Si tenés dudas sobre la documentación necesaria, consultanos por WhatsApp antes de venir.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo lleva el proceso de admisión?
El proceso completo de admisión —desde el primer contacto hasta la presentación del plan— suele llevar entre dos y cuatro semanas, dependiendo de la disponibilidad de la familia y de la complejidad del caso. En situaciones de urgencia escolar (por ejemplo, cuando hay riesgo de discontinuidad de la escolaridad), priorizamos los tiempos y buscamos dar una respuesta más rápida. Contanos tu situación al primer contacto y evaluamos juntos cómo proceder.
¿Necesito llevar informes o diagnósticos previos a la primera reunión?
No es obligatorio, pero sí es muy útil. Si tenés informes de evaluaciones anteriores, diagnósticos de neurología o neuropediatría, informes de la escuela o cualquier otro documento relevante, te pedimos que los traigas o los compartas antes de la reunión. Esa información nos ayuda a llegar al primer encuentro con más contexto y a aprovechar mejor el tiempo juntos. Si no tenés ningún documento, no te preocupes: empezamos igual.
¿Qué pasa si la escuela no acepta el plan de acompañamiento que diseña RIE?
Una parte importante de nuestro trabajo es la articulación con las instituciones educativas. Cuando presentamos un plan de acompañamiento, lo hacemos con el respaldo del marco legal vigente (Ley 26.206 de Educación Nacional y normativas jurisdiccionales de la Provincia de Buenos Aires) y con una comunicación orientada al diálogo con las autoridades escolares. Si encontramos resistencia institucional, acompañamos a la familia en las gestiones necesarias ante la supervisión escolar o los organismos correspondientes. No dejamos a las familias solas en esa negociación.
